Autor: Sergio Grodsinsky
El empleo de la estimulación temprana y una correcta socialización pueden dar como resultado un perro mejor adaptado, más sano e inteligente.
Recordemos que las diferencias de capacidades entre individuos - humanos y perros - no se basan solamente en raíces genéticas: La mayoría parece disponer y provenir de aquellas habilidades ejercidas, y no de los dones que no se practican. Los investigadores han estudiado este fenómeno y buscan nuevas vías para estimular en pos de acrecentar las habilidades propias y naturales.
Algunos métodos producen efectos hasta el final de la vida, y muchas de las diferencias entre individuos encuentran explicación en el uso sistemático de la estimulación temprana. La clave consistiría en agregar una justa cantidad de stress cuando joven, en plena formación, ni demasiado ni poco.
Al nacer, los ojos y oídos del cachorro se hallan cerrados; su sistema digestivo tiene limitada la capacidad, requiriendo periódicamente del estímulo materno (La progenitora lo lame a fin de promover la digestión y evacuación). En esta edad, el individuo canino sólo es capaz de oler, mamar y arrastrarse hacia la fuente protectora. La temperatura corporal depende del contacto cercano con su madre o del agruparse, en montón, con los demás cachorros de la lechigada.
Sigue en:http://www.voraus.com/adiestramientocanino/modules/wfsection/article.php?articleid=137
sábado, 20 de junio de 2009
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