miércoles, 1 de julio de 2009

Mi perro me enseña a usar el clicker

Autor: Carlos S. Osácar de Urquiza, 2002

Es habitual recibir críticas al método clicker. A menudo oímos manifestaciones tales como: “Está muy bien para obediencia, pero tratándose de rutinas más complejas...”


Tengo un cachorro de american pitt-bull terrier de siete meses de edad; como todo cachorro, su actividad lúdica preferida era romper cuanto objeto caía en su poder. Así día a día, la lista se agrandaba cada vez más: manteles, ropa tendida, zapatillas, juguetes de mis hijos, macetas de plástico, etc. Nada escapaba a su creciente curiosidad y ansias de usar sus dientes.

Sin ser clarividente tomé conciencia del problema y me dispuse a solucionarlo. Me dije a mí mismo que con el clicker iba a ser cuestión de unas breves sesiones de adiestramiento para poder sacarle esa aborrecible y cada vez más costosa manía.

Bien, toda vez que era sorprendido destrozando alguna prenda, esperaba a que la suelte, click y premio. ¡Fantástico! Había encontrado la solución. Qué maravilloso este asunto del clicker, que bien funciona, no hay nada que no se pueda hacer con él. Pensaba mientras “Chico” (así se llama mi perro), soltaba un juguete para esperar su trocito de pollo. Con el correr de los días se hizo evidente que su actividad destructora no disminuía sino por el contrario, iba en aumento.

http://www.voraus.com/adiestramientocanino/modules/wfsection/article.php?articleid=196

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